¿Es el momento de exigir confidencialidad a tu entorno laboral?

¿Es el momento de exigir confidencialidad a tu entorno laboral?

Tanto si eres empresario como si eres empleado, es probable que en algún momento te hayas encontrado con otro profesional que te proponía firmar un contrato de confidencialidad. ¿Es el momento de hacerlo en tu negocio? ¿Qué pasos debes dar?

Lo importante es que tengas claro qué supone este tipo de acuerdo, cuáles son los derechos y obligaciones de cada parte y en qué puede beneficiarte.

Contrato de confidencialidad: Definición

A la hora de firmar un contrato de confidencialidad debemos tener claro qué es y cuándo nos interesa firmarlo. Y es que se trata de un acuerdo entre dos y más partes para que la información compartida en ese círculo no se haga pública fuera de él.

Resulta especialmente interesante cuando tenemos entre manos un tema que requiere la máxima discreción, y por tanto, no queremos que ninguna de las partes implicadas pueda utilizar la información para sus propios fines, es el momento de recurrir al contrato o acuerdo de confidencialidad. Podemos encontrarnos, por ejemplo, con el caso de un cliente de cierta relevancia, que tiene que compartir información confidencial de su empresa o de algún negocio con sus socios o con otra empresa.

Estructura del contrato

Aunque no existe una sola forma de estructurar un contrato de este tipo, debemos tener en cuenta que siempre ha de estar hecho en base a la Protección de Datos de carácter personal. Además, existen unas partes fundamentales que siempre deben estar presentes:

  • Cláusulas: Hablamos de cláusulas para referirnos a todas las especificaciones que queramos incluir dentro del contrato y que definen sus condiciones. Por ejemplo, definiciones, posibles sanciones, excepciones, plazos, etc…
  • Consideraciones: Son todo a lo que hace relación el contrato de confidencialidad, información, negocio, proyecto o desarrollo tecnológico, etc…

Modelos de contrato de confidencialidad

Existen varios modelos de contrato de confidencialidad dependiendo de a quien va dirigido o su situación concreta. Lo ideal ante una situación así es que busques ayuda profesional que te oriente y te ayude a definir lo que debes hacer.

  • Modelo de contrato en el que podrás basar el tuyo propio: Se trata de un modelo genérico, a través del cual puedes elaborar uno propio.
  • Modelo de contrato para empleados: Diseñado para ser firmado por los trabajadores de una empresa, sobre todo cuando trabajan con datos de carácter personal o bien, manejan datos confidenciales de la empresa o de sus clientes.
  • Modelo de contrato del inversor: Muy útil si tienes una idea o una empresa y estás buscando financiación, ya que muchos inversores querrán conocer todos los aspectos de tu proyecto antes de decidir colaborar.

En cualquier caso, nuestro consejo es que valores realmente si es necesario firmar este tipo de acuerdo o no, y quiénes son las personas que realmente deben estar implicadas. Si tus proyectos requieren precisamente de este contrato ten en cuenta a todas las personas que realmente trabajan de alguna manera en este tema.

No Comments

Post A Comment

Este sitio web utiliza cookies y otras tecnologías para que podamos mejorar su experiencia en nuestros sitios.    Más información
Privacidad